La Selección Mexicana comenzó con el pie derecho su participación en la Copa Mundial de la FIFA 2026 al derrotar 2-0 a Sudáfrica en el partido inaugural del torneo, disputado este jueves ante un estadio Ciudad de México completamente lleno y convertido en escenario histórico del fútbol mundial.
El equipo dirigido por Javier Aguirre respondió a la enorme expectativa generada alrededor de un Mundial organizado por México, Estados Unidos y Canadá. Bajo la presión de inaugurar la justa en casa, el Tri encontró la contundencia necesaria para imponerse a un conjunto sudafricano que ofreció resistencia durante varios lapsos del encuentro.
Tras una primera mitad cerrada, México logró romper el empate gracias a Julián Quiñones, quien aprovechó una desatención defensiva para marcar el primer gol no solo del encuentro, sino también de toda la Copa del Mundo 2026. El tanto desató la euforia en las tribunas y dio tranquilidad a un equipo mexicano que había mostrado nerviosismo en algunos pasajes iniciales.
El encuentro cambió de rumbo al inicio del complemento, cuando Sudáfrica quedó con un hombre menos tras la expulsión de uno de sus jugadores. Con superioridad numérica y el impulso de la afición, México tomó el control del balón y comenzó a generar mayores oportunidades de peligro.
La recompensa llegó al minuto 66, cuando Raúl Jiménez apareció dentro del área para conectar un remate con la cabeza y ampliar la ventaja mexicana. El delantero, uno de los referentes del plantel, firmó así su primer gol en Mundiales y acercó al conjunto nacional a una victoria largamente esperada en un partido inaugural.
Sin embargo, el cierre del compromiso dejó una nota de preocupación para el cuerpo técnico mexicano. En los minutos finales, el defensa César Montes fue expulsado, por lo que podría perderse el siguiente compromiso del equipo en la fase de grupos.
Más allá del resultado, el triunfo tiene un fuerte componente simbólico. México inauguró por tercera ocasión una Copa del Mundo en su territorio, después de las ediciones de 1970 y 1986, convirtiéndose en el primer país en albergar tres partidos inaugurales del máximo torneo del fútbol. Además, la victoria puso fin a una racha adversa en este tipo de encuentros, donde el Tri había tenido dificultades para imponerse.
El duelo también revivió el antecedente del Mundial de Sudáfrica 2010, cuando ambas selecciones empataron 1-1 en Johannesburgo. Dieciséis años después, el desenlace fue distinto: esta vez, México aprovechó la localía para quedarse con los tres puntos y asumir provisionalmente el liderato del Grupo A.
En la previa del compromiso, el seleccionador sudafricano, Hugo Broos, había reconocido el favoritismo del representativo mexicano debido a la condición de anfitrión y al respaldo de su afición.
“Necesitaremos suerte”, advirtió antes del encuentro.
La victoria representa un impulso anímico importante para el equipo de Javier Aguirre, que ahora deberá mantener el nivel mostrado en sus siguientes presentaciones si pretende superar la fase de grupos.
El siguiente desafío para la Selección Mexicana será ante Corea del Sur, en un partido que podría resultar determinante para asegurar el boleto a la ronda de eliminación directa. Mientras tanto, el fútbol mexicano disfruta de un estreno soñado: una noche de fiesta, dos goles y la ilusión intacta de trascender ante su gente.
