Puebla volvió a colocarse en los reflectores del futbol internacional al recibir el partido amistoso entre las selecciones de España y Perú, encuentro que reunió a 45 mil 800 aficionados en el estadio Cuauhtémoc y que sirvió como parte de la preparación rumbo a la Copa del Mundo 2026.
El inmueble poblano, que cuenta con una amplia tradición mundialista tras haber sido sede en México 1970 y México 1986, registró una gran entrada para presenciar el último ensayo de la selección española antes de su debut en la justa internacional.
La presencia de España, vigente campeona de Europa y campeona mundial en 2010, generó gran expectativa entre los aficionados, quienes respondieron con una asistencia cercana al lleno en una noche que tuvo un ambiente de auténtico Mundial.
Previo al encuentro, autoridades estatales sostuvieron una reunión con directivos de ambas federaciones. La secretaria de Deporte y Juventud, Gaby Sánchez, y la secretaria de Turismo, Carla López-Malo, recibieron al presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Rafael Louzán, así como al titular de la Federación Peruana de Fútbol, Jean Franco Ferrari.
Durante el encuentro, los representantes de ambas selecciones reconocieron las condiciones que ofrece Puebla para albergar eventos de talla internacional y destacaron la infraestructura deportiva y logística que permitió realizar su campamento de adaptación a la altura.
En la cancha, España confirmó su condición de favorita al imponerse 3-1 sobre Perú gracias a los goles de Mikel Oyarzabal y Pedri, además de un autogol del guardameta Pedro Gallese.
Más allá del resultado, el partido representó una oportunidad para que Puebla mostrara su capacidad organizativa y reafirmara su posición como una de las ciudades más importantes del país para la realización de eventos deportivos de alto nivel.
Con una asistencia de 45 mil 800 personas y una atmósfera internacional, el estadio Cuauhtémoc volvió a demostrar que sigue siendo un escenario capaz de albergar encuentros de gran relevancia en el futbol mundial.
