Tras las protestas de habitantes cercanos a la zona de los estadios por el proyecto Paseo de Campeones en la Calzada Ignacio Zaragoza, el gobernador Alejandro Armenta Mier aseguró que la obra no contempla eliminar retornos ni bloquear accesos a colonias aledañas, sino reorganizar el flujo vehicular para reducir congestionamientos y mejorar la seguridad vial.
Armenta reconoció la necesidad de fortalecer el diálogo previo con las comunidades e instruyó a la Secretaría de Gobernación estatal y al Ayuntamiento de Puebla a presentar los planos del proyecto, instalar mesas de trabajo y atender directamente las inquietudes de los vecinos. El mandatario reiteró que el derecho a la manifestación está garantizado, pero llamó a privilegiar el diálogo para evitar desinformación.
El proyecto incluye medidas como cruces peatonales seguros y ajustes en la semaforización. Los vecinos habían expresado preocupación por la posible eliminación de retornos y vueltas a la izquierda, afectaciones que el gobernador descartó.
El episodio se suma a una serie de fricciones vecinales que ha enfrentado la administración de Armenta en proyectos de infraestructura, entre ellos el Cablebús y otros desarrollos urbanos en el estado, donde la falta de información previa ha sido la queja recurrente.
