Una nueva variante de interés Mu (B.1.621) circula en la Ciudad de México, Estado de México y Puebla, “representa menos del tres por ciento de las secuencias que han sido reportadas hasta el momento”, las cuales superan las 23 mil, afirmó Jairo Méndez Rico, asesor en enfermedades virales emergentes de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

“Se ha visto principalmente en el Estado de México, Ciudad de México y en Puebla, pero, insisto, sin ningún impacto particular. Esta variante no representa un riesgo en particular para la población. No se ha demostrado que tenga una mayor transmisibilidad.”

Sin embargo, la OPS seguirá, también, caracterizando las vacunas para tener nuevas evidencia para otorgar la información necesaria a los países y, de esta manera, tomar decisiones de políticas sanitarias responsables.

En México se han hecho más de 23 mil secuencias publicadas en GISAID, explicó, y por encima de la variante de interés Mu -descrita por primera vez en enero, en Colombia, y con presencia en 39 países- predomina la de preocupación ante la variante de covid Delta, identificada en la India.

La variante predominante en México es Delta, según explicó el especialista, con más del 96 por ciento de las secuencias reportadas en todo el país durante la última semana epidemiológica; y hasta ahora ocupa un 98 por ciento en la Ciudad de México, desplazando a otras variantes como Gamma y Alpha, incluso desde hace varias semanas lo hizo con Beta (P 1.519), que predominó durante muchos meses en México.

En las últimas semanas epidemiológicas, Delta circula predominantemente en los estados de Sinaloa, Baja California Sur, Quintana Roo, Veracruz, Estado de México y Ciudad de México.

“Gracias a la sólida capacidad de vigilancia y respuesta de la secuenciación en México liderada por el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológico (Indre), se han logrado secuencias y reportar hasta el momento más de 23 mil secuencias; detectar 15 variantes diferentes de SARS-CoV-2 que han cocirculado en todo el país, incluyendo las de preocupación: Alpha, Beta, Gamma, Delta y varias de interés como Lambda, Iota y Mu.”

“En los estudios que se han hecho para ver cómo se reduce el efecto del virus en el organismo de personas vacunadas, se ha detectado una eficacia por arribar del 80 por ciento para todas las variantes de inquietud, como Delta”, aclaró. En tanto, Jarbas Barbosa, subdirector de la OPS, comentó que se han efectuado estudios de duración de protección de las vacunas.

“En abril tuvimos dos o tres excelentes trabajos científicos demostrando que la vacuna seguía protegiendo hasta los seis meses. Para julio, cuando se completó ocho meses de los primeros vacunados, se publicaron al menos dos estudios muy importantes sobre que la protección se mantiene hasta los ocho meses. Vamos a monitorear todos los meses. Haremos estudios de protección a los 11 meses.”

“Se hacen estudios en las personas vacunadas: se toma sangre, se hace una medición de los anticuerpos capaces de proteger contra el virus y también se observa en la vida real el número de infecciones entre vacunados y se compara con los no vacunados”, profundizó Barbosa.

En Estados Unidos, por ejemplo, la pandemia de hoy está siendo generada por los no vacunados. Aunque hay estudios específicos en grupos de inmuno-deprimidos que requieren especial monitoreo. Pero, por ahora, las vacunas logran proteger hasta los ocho meses, como lo demuestran las investigaciones, finalizó.

Con información de Milenio