Había gritos por todas partes”, contó Mohamad Zubair, uno de los dos sobrevivientes del accidente de un Airbus A320 el viernes en un barrio residencial de Karachi, en el sur de Pakistán, en el que murieron 97 personas.

Después de que el avión se estrellara contra el suelo “recuperé la consciencia” y “vi fuego por todas partes, no se veía a nadie”, explicó Zubair, de 24 años, cuya entrevista de 53 segundos desde la cama de su hospital se convirtió en viral en las redes sociales.

Había gritos de niños, de adultos y de personas mayores, gritos por todas partes. Todo el mundo intentaba sobrevivir”, relató.

 

Desabroché el cinturón de seguridad, vi luz e intenté ir en esa dirección. Funcionó. Desde ahí salté (fuera del aparato)”, narró el joven con una voz clara y el rostro intacto pese al accidente.

Según un responsable del Ministerio de Sanidad de Sindh, la provincia de la que Karachi es capital, Zubair sufrió quemaduras pero su estado es estable.

El otro superviviente, Zafar Masud, es el presidente del Banco de Punyab, uno de los bancos más importantes del país, indicó el presidente de Pakistan International Airlines (PIA), Arshad Malik.

El A320 de esta compañía aérea se estrelló el viernes por la tarde en un barrio residencial de Karachi, cuando se acercaba al aeropuerto.

El avión, procedente de Lahore, sufrió un problema técnico y se estrelló, provocando la muerte de 97 de sus 99 pasajeros, según los servicios de Sanidad de Sindh.

Las operaciones de rescate terminaron el sábado de madrugada, según las autoridades.

Durante toda la jornada del viernes, socorristas y habitantes buscaron entre los escombros cuerpos de víctimas.

Un periodista vio varios cadáveres calcinados a bordo de una ambulancia.

El vuelo PK8303 “perdió el contacto con el control aéreo a las 14H37” (09H37 GMT), dijo el portavoz de PIA, Abdulá Hafeez.

Una grabación autentificada por un portavoz de PIA registró una llamada de socorro del piloto a la torre de control en la que decía: “Hemos perdido los motores”.

Técnicamente y a nivel operativo todo estaba en su lugar”, dijo el presidente de la compañía, Arshad Malik, quien prometió una investigación “transparente”.

El piloto tenía experiencia, según el ministro de la Aviación, Ghulam Sarwar Khan.

El aparato fue puesto en servicio en 2004, pero usaba los colores de PIA desde 2014, según un comunicado de Airbus.

BLOQUEADO EN LA SALIDA DE EMERGENCIA

Hasta la fecha se han identificado a 21 personas, algunas de las cuales ya han sido enterradas. Un mayor, muerto con su esposa y sus dos hijos, recibió un funeral militar. Su ataúd estaba cubierto con la bandera nacional, observó la AFP.

Al menos otros dos oficiales fueron enterrados en Karachi.

En la universidad de la capital se realizan pruebas de ADN para determinar quiénes son las otras víctimas.

Vi a un pasajero fuera del avión (…) Estaba vivo. Hablaba. Me pidió salvarle, pero sus piernas quedaron bloqueadas en la salida de socorro”, contó Raja Amjad, un testigo que antes había visto a un cadáver caer encima de su coche.

Sarfraz Ahmed, un bombero, contó que numerosas víctimas todavía llevaban puesto su cinturón.

El primer ministro, Imran Khan, “conmocionado y triste”, expresó en Twitter su pésame “a las familias y a los desaparecidos”.

Según el ministro de Relaciones Exteriores, Shah Mahmood Qureshi, el avión llevaba a bordo mucha gente que volvía a sus casas por el Eid al Fitr, la fiesta que cierra el Ramadán, la celebración más importante para los musulmanes.

El accidente tuvo lugar unos días después de que el país autorizara la reanudación de vuelos comerciales interiores, suspendidos durante más de un mes para luchar contra la propagación del nuevo coronavirus. Solo se mantuvieron algunos vuelos internacionales.

Por Excelsior